Tu zona de confort es el conjunto de situaciones en las que sabes qué esperar. Te resulta segura, así que sigues volviendo a ella. El problema no es la comodidad en sí. El problema es que la zona se va haciendo más pequeña poco a poco cuando evitas todo lo que queda fuera.
La buena noticia: se agranda de la misma forma en que se encoge, con pasos pequeños repetidos con el tiempo.
1. Ponle nombre a lo que te incomoda
Sé concreto. "Cosas sociales" es demasiado vago para actuar. "Empezar una conversación con alguien que no conozco" es algo que puedes hacer. Apunta, con palabras sencillas, tres situaciones que sueles evitar.
2. Elige la versión más pequeña
Toma una de esas situaciones y hazla tan pequeña que podrías hacerla hoy. No "dar una presentación", sino "compartir una idea en una reunión". No "ir solo a una fiesta", sino "saludar a una persona nueva".
Una buena prueba: debes sentir un poco de nervios, pero no la sensación de que no puedes hacerlo. Si te parece imposible, hazla más pequeña.
3. Ponte un límite de tiempo y un momento
Decide cuándo lo harás ("en mi pausa para comer") y cuánto durará ("dos minutos"). Un límite hace que la incomodidad tenga fin, y fijar un momento te ahorra negociar contigo mismo cada día.
4. Hazlo antes de darle demasiadas vueltas
Cuanto más esperas, más tiempo tiene tu mente para montar argumentos en contra. Actúa pocos minutos después de decidirlo. Puedes usar el generador de retos de zona de confort para conseguir un reto pequeño y que la elección ya esté hecha.
5. Fíjate en cómo fue
Después, escribe una línea: ¿qué esperabas y qué pasó en realidad? A menudo lo real es más suave que lo imaginado. Escribirlo es lo que convierte un hecho aislado en una prueba que puedes usar la próxima vez.
6. Repite y sube el nivel
Repite el mismo nivel unas cuantas veces hasta que dejes de dudar y luego sube un escalón. Un plan de 30 días lo hace por ti: diez días fáciles, diez de estiramiento y diez atrevidos.
Errores comunes
- Empezar demasiado grande. Un primer paso enorme suele acabar en abandono. Pasos pequeños que repites ganan a un gran paso que das una sola vez.
- Esperar a sentirte listo. Lo normal es sentirte listo después, no antes.
- Juzgarte por el resultado. El objetivo es hacerlo, no hacerlo bien. Un intento torpe cuenta.
- No reflexionar nunca. Sin una nota sobre cómo te sentiste, cada paso empieza de cero.
Boldly es una app de hábitos y crecimiento personal, no una herramienta médica ni terapéutica. Si el miedo o la ansiedad te impiden hacer vida normal, habla con un profesional de la salud.
Un reto al día, ya elegido
Boldly te da un reto pequeño al día, en seis modos: Aventura, Social, Creativo, Mindful, Atrevido y Espontáneo. Lo haces, guardas una foto y cómo te sentiste, y sigues. También puedes hacer un reto con un amigo.
Preguntas sobre salir de la zona de confort
¿Cuánto se tarda en salir de la zona de confort?
No hay un plazo fijo. Cada paso pequeño se hace en minutos. Lo que cambia tu zona de confort es la repetición durante semanas, así que intenta hacer una acción pequeña casi todos los días en lugar de una grande de vez en cuando.
¿Y si fracaso o me pongo demasiado nervioso?
Haz el paso más pequeño. Sentir nervios forma parte del proceso. Si un reto te parece imposible, prueba mañana una versión más fácil de lo mismo.
¿Es lo mismo que ser valiente?
No hace falta no tener miedo. Ser valiente aquí significa hacer la cosa pequeña aunque te sientas un poco incómodo.